Nuestra vivienda debe ser el sitio donde nos sintamos cómodos y seguros. Generalmente gastamos mucho dinero en renovar nuestra vivienda para que sea cada vez más cómoda o gaste menos. Sin embargo, pocas veces nos sentamos a pensar cuán seguro es nuestro hogar.

Si bien es cierto que la mayoría de hogares españoles cuentan con un seguro que les cubre en caso de que se produzca cualquier desperfecto, lo cierto es que existen muchas medidas y sistemas que nos permiten adelantarnos y evitar incidentes que puedan provocar desperfectos en nuestra vivienda.

Seguridad básica en el hogar

 

Seguros

Es la medida de seguridad más usada en las viviendas españolas. Los seguros del hogar nos mantienen protegidos económicamente ante cualquier incidente que pueda generar desperfectos en nuestra vivienda, dependiendo de las coberturas que tengamos incluidas en dicho seguro.

Si bien los seguros del hogar no son obligatorios (a no ser que tengas una hipoteca, y determinadas coberturas simplemente), lo cierto es que dan mucha tranquilidad y suelen ser inversiones muy rentables. En este sentido hay que tener en cuenta una serie de aspectos.

 

Vivienda en propiedad o de alquiler

Si tu vivienda está en propiedad deberás tener en cuenta aspectos como las coberturas de la póliza relacionadas con la responsabilidad civil (límites de cobertura por accidentes y otro tipo de percances que afecten a terceros), al continente (estructura de la vivienda, instalaciones y suministros) y el contenido (bienes y muebles que contenga la vivienda).

Si tu vivienda la tienes alquilada, el arrendador debe asumir los costes de asegurar el continente, y el arrendatario la parte de la póliza correspondiente al contenido (sus bienes). Por esta razón es importante alcanzar un acuerdo entre ambos para contratar el seguro.

 

Condiciones de la vivienda

Cuando se contrata un seguro, nos piden cierta información para evaluar el estado de la vivienda. Aspectos como el año de edificación, la zona donde esté ubicada, si es una vivienda nueva o de segunda mano influyen en el coste y la cobertura de la póliza.

También lo hacen algunas condiciones coyunturales, como el tipo de puertas y ventanas, los cierres con los que cuenten o si tenemos instaladas alarmas u otros sistemas de seguridad.

 

Uso de la vivienda

No es lo mismo una vivienda que se usa de forma regular que una segunda residencia, en la cual se pasan temporadas cortas. 

 

Sistemas y componentes de seguridad

Como hemos dicho, un seguro nos permite estar cubiertos económicamente por si ocurre algún desperfecto en nuestra vivienda. Sin embargo, muchos incidentes que pueden darse en nuestro hogar se pueden evitar.

Uno de los mejores sistemas para prevenir estos incidentes es la alarma. Si bien la gente piensa que estos sistemas sólo cuentan con diferentes tipos de avisos por si se produce alguna intrusión en nuestra vivienda, lo cierto es que son sistemas mucho más completos, que cuentan con diferentes elementos:

  • Alarmas: Nos avisan de algún tipo de intrusión en nuestra vivienda. Si bien es cierto que el aviso más normal es la sirena, las alarmas más modernas cuentan con avisos a sistemas remotos (como el móvil del propietario) y a las fuerzas de seguridad.
  • Videovigilancia: Los sistemas de alarma suelen contar con cámaras de videovigilancia que permiten ver qué ocurre en la vivienda en directo y de forma remota. Además, lo que graban las cámaras puede usarse como prueba para identificar al intruso.
  • Detectores: Existen muchos tipos de detectores, pero lo más importantes a nivel doméstico son los de incendio y presencia.

Riesgos y amenazas para tu vivienda

En nuestra vivienda se pueden dar riesgos y amenazas que parten tanto del interior como del exterior.

Entre los riesgos que proceden del exterior encontramos los allanamientos, las  intrusiones y el vandalismo. Este tipo se puede evitar si instalamos aspectos como cierres de gran seguridad o alarmas.

En cuanto a los que pueden provenir del interior, éstos pueden afectar a los habitantes y bienes que contienen e incluso la misma infraestructura. Las alarmas técnicas (avisadores de fugas y escapes) y de emergencia son el mejor sistema para evitar esto.

 

Planificando la seguridad en el hogar

Una de las razones de que la seguridad en las viviendas no sea todo lo buena que podría, es que muchas veces no sabemos qué debemos proteger, no sólo cómo hacerlo.

Determinar qué debemos proteger, cuáles son nuestras prioridades y cuáles las amenazas va a depender de nuestros hábitos cotidianos, las condiciones estructurales de la vivienda, su continente y contenido.

 

La seguridad personal

Es lo más importante que debemos conocer. No sólo aquellas que viven en la casa, sino también las que la frecuentan.

Garantizar su integridad física frente a amenazas exteriores así como de posibles accidentes y manipulaciones indebidas de componentes peligrosos debe ser una prioridad, de la misma forma que lo será proteger su integridad moral.

Además, existen ciertos grupos como los niños o las personas mayores que requieren de medidas especiales.

 

Infraestructura y bienes

En este caso el seguro del hogar nos ayuda mucho para saber qué debemos proteger ya que divide entre contenido y continente las partes de la vivienda. El continente son los elementos estructurales, instalaciones de suministros o accesos, mientras que el contenido son los bienes u objetos de valor que haya en el interior de la vivienda.